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Leucemia linfocítica aguda

¿Qué es la leucemia linfocítica aguda?

La leucemia linfocítica aguda (LLA) es un cáncer de la sangre en el cual la médula ósea y los órganos del sistema linfático producen demasiados linfocitos, un tipo de glóbulo blanco.

Normalmente, los linfocitos combaten infecciones. Sin embargo, en la LLA, las células son inmaduras y sobreabundantes. Desplazan a otras células sanguíneas y pueden almacenarse en la sangre, la médula ósea y el tejido linfático.

La leucemia aguda posee un crecimiento acelerado por lo que, una vez diagnosticada, debe tratarse tan pronto como sea posible. Las alteraciones cromosómicas (cromosomas adicionales y cambios estructurales en el material cromosómico) se presentan en la mayoría de los pacientes.

La LLA es más común en niños que en los adultos. En la mayoría de los casos, el cáncer se encuentra en chicos menores de 5 años. Según la Sociedad Americana contra el Cáncer, en 2014 se prevén cerca de 6020 casos de LLA. La persona promedio tiene aproximadamente una chance de entre 750 de desarrollar LLA.

¿Cuáles son los síntomas de la leucemia linfocítica aguda?

A continuación se enumeran algunos de los síntomas más comunes de la leucemia linfocítica aguda. Aunque cada persona puede experimentar los síntomas de una forma diferente, pueden incluir:

  • Hemorragias.

  • Hematomas.

  • Fiebre.

  • Infecciones.

  • Debilidad persistente.

  • Fatiga.

  • Falta de apetito.

  • Dolor en huesos y articulaciones.

  • Hinchazón de los nódulos linfáticos.

  • Pérdida de peso.

  • Sudores nocturnos.

  • Hinchazón en el abdomen.

  • Problemas de respiración.

Los síntomas de la leucemia linfocítica aguda pueden parecerse a los de otros trastornos de la sangre o problemas médicos. Siempre deje que el diagnóstico lo realice su médico.

¿Cómo se diagnostica la leucemia linfocítica aguda?

Además de un examen físico y de la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la leucemia linfocítica aguda pueden incluir:

  • Exámenes de sangre y otros procedimientos de evaluación.

  • Aspiración de la médula ósea y/o biopsia: se trata de un procedimiento mediante el cual se extrae una pequeña cantidad de líquido de la médula ósea (aspiración) y/o de tejido sólido de la médula (biopsia por punción), generalmente de los huesos de la cadera, a fin de estudiar la cantidad, el tamaño y la madurez de los glóbulos y/o de las células anormales.

  • Punción raquídea o punción lumbar: se trata de un procedimiento mediante el cual se coloca una aguja hueca especial en la parte baja de la espalda, en el interior del conducto espinal. Se trata del área que rodea a la médula espinal. Se extrae una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (el líquido que baña al cerebro y a la médula espinal) para examinar si existen células leucémicas, infección o algún otro tipo de problema.

Tratamiento de la leucemia linfocítica aguda

El médico determina el tratamiento específico de la leucemia linfocítica aguda según:

  • Su edad, estado general de salud e historia médica.

  • Qué tan avanzada se encuentre la enfermedad.

  • El tipo de LLA y otros factores pronósticos.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Las expectativas para la trayectoria de la enfermedad.

  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir:

  • Quimioterapia.

  • Radioterapia.

  • Trasplante de células madre (de sangre periférica o de médula ósea).

  • Terapia dirigida.